Cientos denuncian un año de detención arbitraria de Ruth López
El 18 de mayo se cumple un año desde que el régimen de Bukele arrestó a Ruth López, una reconocida abogada consitutcionalista y defensora de derechos humanos salvadoreña, sin orden judicial y sin investigación. Ella es una de las decenas de personas presas políticas en El Salvador que permanecen incomunicadas, sin acceso a sus familias ni a defensa legal, tras haber sufrido detenciones caracterizadas por el secretismo, la negación del debido proceso y el desprecio por su salud y bienestar.
Ruth ha permanecido detenida en la prisión de Izalco desde julio de 2025 y continúa siendo privada de una comunicación adecuada con su familia y sus abogados. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha determinado que enfrenta “trato cruel e inhumano” y que corre riesgo de sufrir daños irreparables a su vida e integridad personal. Amnistía Internacional la ha declarado presa de conciencia, y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha instado al gobierno salvadoreño a poner fin a su detención en incomunicación y revisar las medidas impuestas en su contra.
Ella también fue una de las principales voces de denuncia de las detenciones arbitrarias y los abusos a los derechos humanos cometidos bajo el Estado de Excepción impuesto por el gobierno de Bukele. “Ruth López pasó años advirtiendo que el presidente Bukele estaba desmantelando las instituciones que protegen a la población salvadoreña de los abusos de poder. Trágicamente, su propio caso es la prueba más clara de que tenía razón sobre el giro autoritario de El Salvador”, afirmó Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch.
Según Cristosal, el caso de Ruth “refleja un patrón más amplio de represión contra quienes hablan con claridad moral y defienden la dignidad de otras personas”. La organización también expresó preocupación porque, previo a su arresto, Ruth había trabajado recursos constitucionales contra el encarcelamiento de migrantes venezolanos en la megacárcel CECOT, tras un acuerdo opaco entre Trump y Bukele.
También había marchado junto a organizaciones de movimientos sociales que se oponen a la revocación, por parte del gobierno de Bukele, de la histórica prohibición de la minería metálica en el país, y ayudó a presentar un recurso de inconstitucionalidad contra esa medida. El caso de Ruth se suma a las más de 30 personas presas políticas documentadas por el Comité de Familiares de Personas Presas Políticas en El Salvador (COFAPPES).
Durante el fin de semana, organizaciones de movimientos sociales se reunieron frente a la prisión donde Ruth permanece injustamente detenida, mientras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas se celebró una misa en su honor. Asimismo, un grupo de iglesias, junto con el Comité Nacional Monseñor Romero de San Salvador y la Pastoral Monseñor Romero de la Comunidad Santa Marta, realizó un acto ecuménico para orar por la salud y la liberación de Ruth López, y para celebrar la resolución absolutoria definitiva de los líderes de Santa Marta, reiterando su inocencia.
Durante el encuentro, el padre David Rodríguez, reconocido defensor de derechos humanos, invitó a las personas asistentes a “seguir luchando por la vida, la justicia, la solidaridad y la paz”, y les recordó la vocación de la Iglesia de alzar la voz contra la injusticia.
Por su parte, el Bloque de Resistencia y Rebeldía Popular emitió un comunicado denunciando el encarcelamiento de Ruth como “una amenaza contra toda la nación, destinada a imponer el miedo como forma de gobierno, criminalizar la defensa de derechos y prolongar indefinidamente la prisión preventiva como mecanismo de persecución política”.
Por ello, el Bloque exigió el fin de la persecución y la criminalización, y pidió libertad no solo para Ruth, sino para “todas las personas encarceladas por motivos políticos en El Salvador por defender los derechos humanos, los derechos laborales, los derechos comunitarios, los derechos territoriales, los derechos ambientales, las garantías constitucionales y las libertades democráticas”.
Cientos de personas también se sumaron a la campaña en redes sociales para exigir justicia y libertad para Ruth bajo las etiquetas #LibertadParaRuth y #FreeRuth. Desde CISPES, les invitamos a unirse a una jornada internacional de acción para exigir la libertad de Ruth, contactando a sus miembros del Congreso y exhortándoles a pronunciarse por Ruth y a tomar medidas respecto a la asistencia de seguridad de Estados Unidos a El Salvador.
¡Muestra tu solidaridad! Súmate hoy a la campaña para marcar un año desde el injusto arresto de Ruth.



